Rodeada de campos de manzanos, al lado de un frondoso bosque , Can Salvà posee un bonito jardín vallado con una pequeña piscina y barbacoa, y un amplio porche desde donde se contempla el paisaje de las bellas montañas de las Guillerías y las Gavarras.
Esta masía del s. XVIII dispone de un interior muy confortable y acogedor que conserva el calor de una casa mimada por su dueño, con una espaciosa y moderna cocina, salón-comedor con chimenea y 5 habitaciones. Se pueden ver copias de documentos pertenecientes al antiguo pasado de la casa. |